viernes, 11 de enero de 2013

Gran Bazar @Estambul


Día 2 en Estambul  (31 de diciembre -¡Fin de Año!-)


Tras desayunar en nuestro hotel, nos dirigimos en taxi al Gran Bazar donde pasamos ni más ni menos... ¡Todo el día!. Nada mas llegar,  no parece tan grande,  pero es.. ¡inmenso! 

Este mercado, es uno de los mayores y más antiguos mercados cubiertos del mundo, y consta de unas 60 calles, 16 patios y cerca de 4.000 tiendas en sus 45.000 metros cuadrados, consta de cuatro fuentes, dos baños turcos y dos mezquitas. Posee cuatro entradas situadas en los extremos de las dos principales avenidas que lo atraviesan. Es famoso por su venta de joyería, orfebrería, alfombras, artesanía, antigüedades, etc 

Todo son réplicas de marcas conocidas... eso sí, pensábamos que iba a estar tirado y que íbamos a poder regatear y nada de nada.......entre nuestras compras...alguna pasmina, un bolso cada una y algún ojo de la suerte....pero la verdad... para el tiempo que pasamos ¡¡ no compramos nada...!!


En el Gran Bazar
En relación a los bolsos, si compras en el Gran Bazar estás comprando un bolso de calidad porque la piel allí es realmente buena, puede que la falsificación este más o menos conseguida, pero el bolso será bueno, aunque de gangas nada, todos oscilan entre 150 y 200€, y es bastante difícil regatear. 

Yo que soy de las que no me gusta comprar falsificaciones (y más después de estar trabajando durante más de 9 años en un despacho de marcas y patentes -que conste que estoy totalmente en contra de las falsificaciones de marcas conocidas-) debo confesar, que terminé comprándome uno...pero voy a mantener el secreto del bolso falsificado ;) y que conste ...es idéntico al original......


Lo más importante para saber que la falsificación es buena, es fijarse en los detalles internos del bolso: cremallera, forro, letras metálicas de la marca, costuras, etc. , y para ello es fundamental que antes de ir, tengas uno verdadero en tus manos....nosotras compramos las 3 en La Borsa, tienen un pequeño puesto en el Gran Bazar, pero cuando muestras interés te llevan a una gran galería donde todo lo expuesto no tiene nada que ver con lo que tienen en la tienda del Gran Bazar. 

Con las pasminas idem, bastante caras, si son de marca piden 40 liras y si no 20 liras. Aquí el truco es ir subiendo de número y entonces empiezan a bajar, aunque las más baratas (sin marca) nos salieron a 15 liras. 

Y mi compra favorita...mi colgante y llaveros con el ojo turco (¿será porque son azules?). Para los turcos estos ojos son un poderoso talismán que protegen contra el mal de ojo (nazar en turco). Absorben la mala energía que según ellos provienen de los ojos malvados. Su origen remonta a las primeras migraciones de personas del norte de Europa que por lo general tenían los ojos azules, y creían que su mirada producía mal de ojo. Yo me lleve varios....por si acaso...¡aunque ya los llevo puestos! (porque mis ojos son azules, para los que no se hayan fijado...;) )


Después de patearnos casi todo el Bazar...volvimos a nuestro barrio pijo, Nisantasi, en taxi, otra vez aventura de Indiana Jones...¡que mal conducen los turcos! y dimos una vuelta y había un ambiente increíble, en Estambul la fiesta de Noche Vieja empieza por la tarde con multitud de conciertos, después nos arreglarnos para despedir el año y comenzar el Año Nuevo lo más guapas posibles en un lugar increíble a las orillas del Bósforo, Anjelique. eso sí, sin uvas..pero un lugar para recordar.........


La próxima Noche Vieja nos tomaremos 24 uvas....aunque si este año nos va bien...igual ya dejamos de tomarlas ;)


Dando la bienvenida al 2013 en Anjelique


Mañana...os contaré el día 1 de enero...nuestro último día completo en Estambul


Fin de Año en Estambul

Y por fin ví realizado uno de mis sueños...Estambul, uno de los destinos que más ilusión me hacía ir ultimamente.....así que os voy a describir mi último viaje con mis amigas Elena y Marta en 3 días (porque el día de ida y el de vuelta no nos dió tiempo de hacer nada especial).

Vistas de Estambul de noche
El primer día (29 de diciembre) llegamos muy tarde, y al bajar del avión (Turkish Airlines -por cierto muy buena compañía) nos encontramos con un viento que nada tenía que envidiar a nuestro cierzo maño, niebla y mucho frío....

Nada mas recuperar nuestras maletas nos tocó hacer cola para  pagar el visado (15€ para los europeos),y  cambiamos euros a liras turcas (aproximadamente 1euro a 2,37 liras turcas) allí mismo, ya que nos habían avisado que era el mejor sitio para cambiar, aunque más o menos no hay diferencia con las oficinas  de cambio en Estambul ciudad.


Cogimos un taxi (son todos Fiat de color amarillo) (preguntando previamente el precio -porque si no no ponen el taximetro y te cobran el doble si pueden) y nos dirigimos rumbo a Nisantasi, barrio moderno mas europaizado de la ciudad, parece que estés en el barrio Salamanca de Madrid,  ya que está lleno de tiendas de marcas internacionales de lujo. En Nisantasi se encuentran algunos de los mejores restaurantes y cafés de la ciudad y el ambiente es de clase alta (nada que ver con la zona vieja de Estambul).

El trayecto en el taxi fue de película de James Bond escapando del tiroteador....¡que miedo...! Ya de camino al hotel pudimos ver que Estambul es una ciudad de contrastes y que está repleta de mezquitas.
Llegamos a nuestro hotel, un hotel de 4 estrellas que habíamos reservado en booking, que nada tenía que ver con las fotos que habíamos visto, y tuvimos algún imprevisto, eso sí, la localización estupenda...

.. y a dormir para levantarnos pronto y visitar ¡Estambul!.

Al día siguiente (30 de diciembre),  anduvimos hasta la Plaza de Taksim (unos 15 minutos andando). Esta plaza es el punto de encuentro y el corazón de la ciudad y está llena de gente y actividad. Hubo un cementerio hasta finales del siglo XIX y en medio había un cuartel en el que se encontraba el mejor campo de fútbol de su tiempo, aunque actualmente se alza el monumento a la Independecia, realizado por el artista italiano Canonica en 1928.

En Taksim , como siempre que viajo a una ciudad que no conozco, cogimos el autobús turístico (precio: 20 €). Es la mejor forma de hacerte una idea general de una ciudad. Al llegar a Sultanahmet, que es la zona donde hay una mayor concentración de monumentos y sitios de interés nos bajamos para dar una vuelta por La basílica de Santa Sofía (ahora museo), la mezquita Azul, el Palacio de Topkapi y la Cisterna de Yerebatan.  Las colas eran inmensas, así que decidimos dar un paseo y tomarnos un té con algunos dulces turcos (para mí demasiados turcos, aunque Elena y Marta quedaron fascinadas).


Las 3 con la Mezquita Azul de fondo

Volvimos a coger el bus turístico (tened cuidado con la hora porque el tour terminaba a las 17:45 y a las 17 ya no nos querían llevar...) para ver lo que nos quedaba, bajamos en Taksim y al hotel a arreglarnos para cenar en uno de los sitios de moda, Vogue, un restaurante en la última planta de un edificio en lo alto de la colina (en Estambul hay grandes cuestas), con unas vistas increíbles del Bósforo.  La decoración muy cuidada y a la última con piezas de renombrados diseñadores internacionales. En la carta puedes encontrar comida internacional y japonesa, y nosotras nos decantamos por esta última, comida de calidad. Los precios son altos pero la experiencia vale la pena. Con buen tiempo tiene que ser un placer tomarse una copita en la terraza ya que esas vistas son de lo mejor que he visto..



Marta (izquierda), Elena (centro) y yo en la terraza de Vogue

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Y después, tras intentar tomarnos una copa en la terraza de nuestro hotel vecino (nos la habían recomendado), The Sofa Hotel Istambul, un hotel de 5 estrellas de lujo con una bonita decoración (hotel al que intentamos cambiarnos pero los precios habían subido desorbitadamente por estar a final de año), que fue misión imposible porque ya estaban cerrando nos fuimos a dormir para retomar fuerzas para nuestra Noche Vieja turca.


¡Mañana sigo con nuestro segundo día!