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lunes, 14 de enero de 2013

De turismo en Estambul

Tercer día : 1 de enero ¡Feliz Año!


¡Por fin! hemos dejado atrás el 2012 e inaguramos un Nuevo Año, el 2013, esperemos que sea mejor que el pasado...no vamos a ser supersticiosos....

Nos levantamos tarde después de nuestra noche en Anjelique, así que decidimos hacer un "brunch" y nos metimos en Saray, un sitio típico turco en Nisantasi que estaba abarrotado de gente. Pedimos la carta pero sólo estaba en turco así que nos fijamos en lo que pedía la gente, el plato estrella que se llama "yumurta sujuklu" (huevos con salchicha picante turca) con simit (en lugar de pan normal). Una vez retomadas fuerzas, caminamos hasta Taksim donde cogimos un funicular (subterráneo, - 3 liras-) que nos llevó hasta un tranvía (-3 liras-) con el que nos dirigimos a Santa Sofía

Como el primer día , nos encontramos con unas colas inmensas, pero enseguida se nos acercó un turco, que previo pago de 10€ se nos ofreció de guía sin tener que esperar colas, así que tuvimos guía particular (en inglés) para 4 personas, la verdad que valió la pena...y nos encantó la visita. La entrada cuesta 25 liras. 

Santa Sofía de noche
El Museo de Santa Sofía se considera la obra mas grande y sagrada de la época Bizantina. Santa Sofía (Aya Sofía) fue utilizada como iglesia durante 916 años, desde su construcción en el año 537 hasta la conquista de Estambul en 1453. A partir de esta fecha se utilizó como mezquita hasta 1934, y después de ser restaurada por orden de Mustafa Kemal Ataturk, fundador de la república turca, se inaguró como museo en 1935.

Aya Sofía fué la primera construcción de base cuadrada de este tamaño cubierta por una cúpula central y dos pequeñas semicúpulas. Hoy en día, es la cuarta "iglesia" mas grande del mundo después de San Pablo en Londres, San Pedro en Roma y el Duomo de Milán.

El nombre de Aya Sofía es uno de los tres títulos dedicados a Dios. Aya Sofía significa sabiduría divina, Aya Irene, quietud y paz y Aya Dinamis, poder sagrado.


Salimos de la visita a las 5 de la tarde y fuimos directas a la Mezquita Azul, pero....como estaban rezando...no pudimos visitarla por dentro,  así que nos fuimos sin verla..aunque ya nos encargamos de empaparnos de su historia en internet. 

Mezquita Azul desde Santa Sofía
La Mezquita Azul es la mezquita más importante de Estambul...así que tendremos que volver ...(ya tenemos excusa)...

Fue construida entre 1609 y 1616, e  inagurada en 1617 durante el mandato de Mustafá I. A primera vista parece tener unas dimensiones similares a Santa Sofía, sin embargo es aproximadamente la mitad, ya que su cúpula central tiene 23 metros de diámetro y 43 metros de altura. 

Cuenta con seis minaretes, lo que en el momento de la construcción, provocó mucha polémica ya que la Meca también tenía seis, así que posteriormente para apaciguar a los fieles, en la Meca se construyó un séptimo minarete para marcar la diferencia. 

Recibe este nombre porque la cúpula y la parte superior de la mezquita,  están compuesta de más de 20.000 azulejos de color azul, traídos desde la ciudad de Iznik (Nicea). 

Nuestro siguiente destino fue la Cisterna Basílica, donde tuvimos que esperar otro buen rato..aquí no se nos acercó ningún guía así que no tuvimos la opción de entrar directamente. 

Palacio Sumergido

La Cisterna, también conocida como Palacio Sumergido (porque está construida en el subterráneo de una basílica de la que ya no queda nada) es una de las múltiples que hay en Estambul.
Son depósitos que se construyeron para que la ciudad tuviera reservas de agua en caso de ser atacada. Se recurría a los acueductos de Valente (todavía existente) y de Adriano. Estos acueductos recibían el agua de los Bosques de Belgrado, a unos 20 km. de Constantinopla.


Cabeza de Medusa (de lado)


Lo que más me llamó la atención fueron las cabezas de Medusa, una boca abajo y otra de lado.Entre las 336 columnas de la basílica, dos de ellas tienen como base una cabeza de Medusa, el ser mitológico que convertía en piedra a quien le mirara.  Me encantó esta visita porque es un remanso de tranquilidad en medio de la bulliciosa Estambul, la música de fondo, la luz tenue y el frescor que emana del agua hacen de la Cisterna una visita imprescindible. 



Al salir, ya era tarde para visitar el Palacio de Topkapi (el mejor reflejo de la época imperial en Estambul y simboliza el poder que alcanzó Constantinopla como sede del Imperio Otomano), otra excusa para volver a Estambul, eso sí, con buen tiempo. 

Panóramica del Palacio de Topkapi

Nos dirigimos al Bazar de las Especias, uno de los mejores lugares de Estambul para comprar productos típicos, un placer para los cinco sentidos. Y después de nuestros últimos frustrados regateos y últimas compras..., cenamos en un restaurante japonés en Nisantasi y al hotel....al día siguiente volábamos pronto de regreso a Madrid, así que dimos por terminada nuestra estancia en Estambul e hicimos recuento de nuestras compras. 

Nos dejamos muchos sitios por ver, y nos quedamos con ganas de un paseo en barco por el Bósforo y de pasar a la zona Oriental...pero algún día volveremos, ya que Turquía y en especial Estambul es un gran destino para visitar.  

"Estambul, histórica y animada ciudad situada entre dos mares, el Mar Mármara y el Mar Negro; entre dos continentes, Europa y Asia; y entre dos mundos, el tradicional y el moderno. "


Me viene a la cabeza el poema de....Asia a un lado, al otro Europa y allá enfrente ESTAMBUL...precioso poema....






viernes, 11 de enero de 2013

Gran Bazar @Estambul


Día 2 en Estambul  (31 de diciembre -¡Fin de Año!-)


Tras desayunar en nuestro hotel, nos dirigimos en taxi al Gran Bazar donde pasamos ni más ni menos... ¡Todo el día!. Nada mas llegar,  no parece tan grande,  pero es.. ¡inmenso! 

Este mercado, es uno de los mayores y más antiguos mercados cubiertos del mundo, y consta de unas 60 calles, 16 patios y cerca de 4.000 tiendas en sus 45.000 metros cuadrados, consta de cuatro fuentes, dos baños turcos y dos mezquitas. Posee cuatro entradas situadas en los extremos de las dos principales avenidas que lo atraviesan. Es famoso por su venta de joyería, orfebrería, alfombras, artesanía, antigüedades, etc 

Todo son réplicas de marcas conocidas... eso sí, pensábamos que iba a estar tirado y que íbamos a poder regatear y nada de nada.......entre nuestras compras...alguna pasmina, un bolso cada una y algún ojo de la suerte....pero la verdad... para el tiempo que pasamos ¡¡ no compramos nada...!!


En el Gran Bazar
En relación a los bolsos, si compras en el Gran Bazar estás comprando un bolso de calidad porque la piel allí es realmente buena, puede que la falsificación este más o menos conseguida, pero el bolso será bueno, aunque de gangas nada, todos oscilan entre 150 y 200€, y es bastante difícil regatear. 

Yo que soy de las que no me gusta comprar falsificaciones (y más después de estar trabajando durante más de 9 años en un despacho de marcas y patentes -que conste que estoy totalmente en contra de las falsificaciones de marcas conocidas-) debo confesar, que terminé comprándome uno...pero voy a mantener el secreto del bolso falsificado ;) y que conste ...es idéntico al original......


Lo más importante para saber que la falsificación es buena, es fijarse en los detalles internos del bolso: cremallera, forro, letras metálicas de la marca, costuras, etc. , y para ello es fundamental que antes de ir, tengas uno verdadero en tus manos....nosotras compramos las 3 en La Borsa, tienen un pequeño puesto en el Gran Bazar, pero cuando muestras interés te llevan a una gran galería donde todo lo expuesto no tiene nada que ver con lo que tienen en la tienda del Gran Bazar. 

Con las pasminas idem, bastante caras, si son de marca piden 40 liras y si no 20 liras. Aquí el truco es ir subiendo de número y entonces empiezan a bajar, aunque las más baratas (sin marca) nos salieron a 15 liras. 

Y mi compra favorita...mi colgante y llaveros con el ojo turco (¿será porque son azules?). Para los turcos estos ojos son un poderoso talismán que protegen contra el mal de ojo (nazar en turco). Absorben la mala energía que según ellos provienen de los ojos malvados. Su origen remonta a las primeras migraciones de personas del norte de Europa que por lo general tenían los ojos azules, y creían que su mirada producía mal de ojo. Yo me lleve varios....por si acaso...¡aunque ya los llevo puestos! (porque mis ojos son azules, para los que no se hayan fijado...;) )


Después de patearnos casi todo el Bazar...volvimos a nuestro barrio pijo, Nisantasi, en taxi, otra vez aventura de Indiana Jones...¡que mal conducen los turcos! y dimos una vuelta y había un ambiente increíble, en Estambul la fiesta de Noche Vieja empieza por la tarde con multitud de conciertos, después nos arreglarnos para despedir el año y comenzar el Año Nuevo lo más guapas posibles en un lugar increíble a las orillas del Bósforo, Anjelique. eso sí, sin uvas..pero un lugar para recordar.........


La próxima Noche Vieja nos tomaremos 24 uvas....aunque si este año nos va bien...igual ya dejamos de tomarlas ;)


Dando la bienvenida al 2013 en Anjelique


Mañana...os contaré el día 1 de enero...nuestro último día completo en Estambul


Fin de Año en Estambul

Y por fin ví realizado uno de mis sueños...Estambul, uno de los destinos que más ilusión me hacía ir ultimamente.....así que os voy a describir mi último viaje con mis amigas Elena y Marta en 3 días (porque el día de ida y el de vuelta no nos dió tiempo de hacer nada especial).

Vistas de Estambul de noche
El primer día (29 de diciembre) llegamos muy tarde, y al bajar del avión (Turkish Airlines -por cierto muy buena compañía) nos encontramos con un viento que nada tenía que envidiar a nuestro cierzo maño, niebla y mucho frío....

Nada mas recuperar nuestras maletas nos tocó hacer cola para  pagar el visado (15€ para los europeos),y  cambiamos euros a liras turcas (aproximadamente 1euro a 2,37 liras turcas) allí mismo, ya que nos habían avisado que era el mejor sitio para cambiar, aunque más o menos no hay diferencia con las oficinas  de cambio en Estambul ciudad.


Cogimos un taxi (son todos Fiat de color amarillo) (preguntando previamente el precio -porque si no no ponen el taximetro y te cobran el doble si pueden) y nos dirigimos rumbo a Nisantasi, barrio moderno mas europaizado de la ciudad, parece que estés en el barrio Salamanca de Madrid,  ya que está lleno de tiendas de marcas internacionales de lujo. En Nisantasi se encuentran algunos de los mejores restaurantes y cafés de la ciudad y el ambiente es de clase alta (nada que ver con la zona vieja de Estambul).

El trayecto en el taxi fue de película de James Bond escapando del tiroteador....¡que miedo...! Ya de camino al hotel pudimos ver que Estambul es una ciudad de contrastes y que está repleta de mezquitas.
Llegamos a nuestro hotel, un hotel de 4 estrellas que habíamos reservado en booking, que nada tenía que ver con las fotos que habíamos visto, y tuvimos algún imprevisto, eso sí, la localización estupenda...

.. y a dormir para levantarnos pronto y visitar ¡Estambul!.

Al día siguiente (30 de diciembre),  anduvimos hasta la Plaza de Taksim (unos 15 minutos andando). Esta plaza es el punto de encuentro y el corazón de la ciudad y está llena de gente y actividad. Hubo un cementerio hasta finales del siglo XIX y en medio había un cuartel en el que se encontraba el mejor campo de fútbol de su tiempo, aunque actualmente se alza el monumento a la Independecia, realizado por el artista italiano Canonica en 1928.

En Taksim , como siempre que viajo a una ciudad que no conozco, cogimos el autobús turístico (precio: 20 €). Es la mejor forma de hacerte una idea general de una ciudad. Al llegar a Sultanahmet, que es la zona donde hay una mayor concentración de monumentos y sitios de interés nos bajamos para dar una vuelta por La basílica de Santa Sofía (ahora museo), la mezquita Azul, el Palacio de Topkapi y la Cisterna de Yerebatan.  Las colas eran inmensas, así que decidimos dar un paseo y tomarnos un té con algunos dulces turcos (para mí demasiados turcos, aunque Elena y Marta quedaron fascinadas).


Las 3 con la Mezquita Azul de fondo

Volvimos a coger el bus turístico (tened cuidado con la hora porque el tour terminaba a las 17:45 y a las 17 ya no nos querían llevar...) para ver lo que nos quedaba, bajamos en Taksim y al hotel a arreglarnos para cenar en uno de los sitios de moda, Vogue, un restaurante en la última planta de un edificio en lo alto de la colina (en Estambul hay grandes cuestas), con unas vistas increíbles del Bósforo.  La decoración muy cuidada y a la última con piezas de renombrados diseñadores internacionales. En la carta puedes encontrar comida internacional y japonesa, y nosotras nos decantamos por esta última, comida de calidad. Los precios son altos pero la experiencia vale la pena. Con buen tiempo tiene que ser un placer tomarse una copita en la terraza ya que esas vistas son de lo mejor que he visto..



Marta (izquierda), Elena (centro) y yo en la terraza de Vogue

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Y después, tras intentar tomarnos una copa en la terraza de nuestro hotel vecino (nos la habían recomendado), The Sofa Hotel Istambul, un hotel de 5 estrellas de lujo con una bonita decoración (hotel al que intentamos cambiarnos pero los precios habían subido desorbitadamente por estar a final de año), que fue misión imposible porque ya estaban cerrando nos fuimos a dormir para retomar fuerzas para nuestra Noche Vieja turca.


¡Mañana sigo con nuestro segundo día!